CRISIS EN LA IMÁGEN
El gobierno de Javier Milei atraviesa su primera gran crisis desde su llegada a la Casa Rosada. Lo que comenzó como episodios aislados se transformó en una acumulación de conflictos políticos, judiciales y económicos que erosionan la percepción pública. Esta crisis tiene rostros visibles, como el vocero presidencial Manuel Adorni, pero su alcance ya roza directamente al Presidente.
El viaje privado de Adorni a Punta del Este y la presencia de su esposa en la comitiva oficial a Nueva York detonaron una investigación judicial que expuso irregularidades en la contratación y el financiamiento del traslado. La frase “yo hago lo que quiero con mi dinero” pronunciada en conferencia de prensa, en un gobierno que hizo de la austeridad su bandera, se convirtió en símbolo involuntario de la crisis. Aunque la Casa Rosada lo sostiene, las ausencias de ministros clave en su defensa sugieren fisuras internas.

Pese a la crisis que produjo en en la imágen presidencial, Milei continúa bancando a Adorni.
En paralelo, el caso $Libra compromete directamente a Milei. Registros de comunicaciones y anotaciones de un lobista revelan un presunto acuerdo de cinco millones de dólares por servicios de promoción de la criptomoneda. La narrativa oficial se debilita frente a pruebas que muestran acceso anticipado a información y mensajes publicados incluso tras el derrumbe del activo digital.
Las encuestas reflejan el deterioro: Innova registra que el 70% considera corrupto a Adorni y el 60% extiende esa percepción al gobierno. Atlas-Intel, que anticipó el triunfo de Milei en 2023, mide una desaprobación presidencial del 61,6%, el nivel más alto desde el inicio de la gestión. Marzo aparece como un punto de inflexión: el crédito inicial se consume y no hay señales de reposición.
CRISIS EN LA ECONOMÍA
El ex viceministro de Toto Caputo, Joaquín Cottani, advierte que, aunque la crisis en el frente fiscal fue superada, no resolvió la restricción externa. Con un déficit de cuenta corriente cercano al 2% del PBI, el dilema es claro: resignar acumulación de reservas o avanzar hacia controles cambiarios. Las tasas elevadas enfrían la economía y aumentan la morosidad, mientras el desempleo sube al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025.
El Índice de Vulnerabilidad Familiar presentado por Unión por la Patria confirma el deterioro: morosidad en alza, pérdida de empleos privados, cierre de empresas y caída del salario real. La economía cotidiana golpea con fuerza a los sectores más vulnerables, especialmente jóvenes y trabajadores de la construcción y el comercio.

Crisis en el empleo privado: una cola de cinco cuadras de desocupados para cubrir una vacante para acarreador en un depósito de electrodomésticos
Modelos predictivos basados en inteligencia artificial anticipan un junio crítico. La simultaneidad de factores –económicos, políticos y sociales– potencia la percepción de crisis. El especialista José Norte lo sintetiza: “Estamos frente a una tormenta perfecta”. El 91% de la población expresa rechazo a la situación actual, un indicador contundente del clima social.
En la narrativa política, la contradicción no es solo un error, sino un síntoma profundo de la fractura interior. Milei, acosado por denuncias y la crisis económica, encarna esa esquizofrenia política: critica la nacionalización de YPF mientras celebra la decisión judicial que la avala. Es un diálogo interno roto, donde la coherencia se disuelve en la confusión del poder.
CRISIS EN EL DISCURSO
El fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York, que respaldó la nacionalización durante el kirchnerismo, revela una crisis del relato que trasciende la política local. Mientras Milei ataca a Kicillof y la medida en Argentina, en Estados Unidos los abogados del gobierno defienden esa misma nacionalización. Esta incoherencia, como un eco de la fragmentación de la identidad, pudo haber influido en la justicia internacional.
La nacionalización de YPF, impulsada por Cristina Kirchner y ejecutada por Kicillof, no es solo un acto económico, sino una estrategia de supervivencia nacional. Salvó al gobierno de Milei de la escasez de dólares y permitió la explotación de Vaca Muerta, un recurso que transformó al país en exportador energético. Una incoherencia total del proyecto libertario: la medida que Milei desprecia acusándola de «robo » es la que sostiene su gobierno.

Crisis discursiva: en el relato Milei desprecia la´empresa más importante que sostiene a su gobierno.
Sin embargo, la persecución política a Kicillof y Cristina Kirchner, protagonistas de esta medida, añade una capa más de disonancia. Milei castiga a la provincia gobernada por Kicillof y retiene fondos reclamados judicialmente, mientras la expresidenta enfrenta denuncias judiciales inconsistentes pero mediáticamente potentes. La política se convierte en un teatro de sombras, donde la verdad se fragmenta y se pierde en la interpretación.
Este episodio no es solo un capítulo más en la crisis del gobierno, sino un espejo que refleja la caída libre de una imagen pública fracturada, atrapada entre la realidad y la ficción, entre la coherencia y la contradicción, como en las mejores páginas de una novela distópica.
El gobierno de Milei enfrenta un doble frente: la crisis política y judicial, sumada al deterioro económico y social. La caída de la confianza, el desgaste en las encuestas y la vulnerabilidad creciente configuran un escenario de fragilidad inédita. El voto de confianza inicial se agotó y la paciencia social se acorta. La pregunta ya no es si habrá un punto de quiebre, sino cuándo y cómo se manifestará.
Alejandro Lamaisón