En la distopía Fahrenheit 451, los bomberos queman libros. En la Argentina de Milei, los legisladores queman derechos. La paradoja se repite con un eco apocalíptico: instituciones creadas para proteger se convierten en máquinas de demolición.

DISTOPÍA EN EL CONGRESO: LOS LEGISLADORES - OTRORA CREADORES DE DERECHOS PARA LOS CIUDADANOS- HOY SON LOS ENCARGADOS DE DESTRUIRLOS.

LA REFORMA LABORAL COMO DISTOPÍA ARGENTINA

DISTOPÍA LEGISLATIVA

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