PSICOANÁLISIS Y SIGNIFICANTES
Según el psicoanálisis, las personas solemos repetir aquello que nos hace daño ante la necesidad de castigo por haber logrado derechos y beneficios que, según nuestro inconsciente, no merecemos. Esa culpa frente al padre simbólico, esa atracción por ofrecernos como objeto de sacrificio es, en resumen, lo que Lacan denomina el masoquismo primordial.
El masoquismo primordial representa el rastro de un Otro descompletado en cada uno de nosotros, una búsqueda incesante de lo que falta, una danza entre dolor y placer que nos define y nos escapa al mismo tiempo.
En el caso argentino, esta pulsión de muerte que nos llevó a elegir como presidente un personaje cuyo lenguaje anticipaba una profunda tendencia a aplicar el sadomasoquismo con quienes lo eligieron, tiene sobrados motivos.
Uno de ellos es el recorrido de los dos últimos gobiernos cuyos representantes carecían de cualquier tipo de autoridad simbólica, dado que ambos fueron extremadamente pusilánimes; Mauricio con el impostado coraje del “sí se puede” y Alberto con el cobarde argumento del “no se puede”.
Precisamente, cuando en lugar del mando hay un timorato, crece en el sentido común la necesidad de la autoridad a cualquier precio, al punto tal de aceptar con placer desde el autoritarismo de un fascista hasta los dislates de un desquiciado, aun cuando se lo someta a los sacrificios más perversos.

CAPTURA DEL MOMENTO PRECISO EN QUE LA MIRADA PERVERSA DE MILEI REFLEJA EL GOCE DE SABER QUE MUCHAS EMPRESAS IRÁN CAMINO A LA QUIEBRA. FIESTA PARA EL PSICOANÁLISIS. DOLOR PARA LA SOCIEDAD.
Este monstruo prometerá, dirá estupideces, elegirá un enemigo común y hacia allí orientará toda la pulsión de muerte del sometido, quien soportará los vejámenes impuestos hasta que una nueva autoridad compita con la perversidad paternal.
¿Cuándo un sujeto dice basta cuando vive siendo maltratado?
Desde el punto de vista del psicoanálisis no hay garantías de que se produzca esta rebelión, pero sí desde el punto de vista de la vida material, dado que en economía el ajuste es proporcional a la resistencia del ajustado. Precisamente, es ese materialismo histórico el que deja huellas en la dialéctica de la historia, gestas de las que podemos tomar en cuenta como situaciones límites.
Uno puede amilanarse o tomar el toro por las astas, dado que nadie vendrá a salvarnos si no nos movemos. Por ese motivo este gobierno intenta inocular el miedo a través de apaleamiento de jubilados y/o personas discapacitadas, detenciones arbitrarias, judicializando la protesta social, vsitas a ex represores genocidas en las cárceles o hacer la vista gorda al narcotráfico, todo para aterrorizar a la sociedad.
Son mensajes cargados de significantes, por medio de los cuales se advierte que el gobierno estría dispuesto a cualquier cosa si el sometido, al tomar conciencia crítica, se le ocurriera revelarse.
Milei es paranoico con su trabajo, al igual que lo era Rousseau, que escribió El Contrato Social en seis meses, tratado con el que logró transmitir la superación del espíritu humano. Milei destruyó la Argentina en seis meses, obra con la que logró envilecer las condiciones de vida de la gente a través de la involución moral y material.
EL PSICOANÁLISIS COMO DENUNCIANTE
Para el psicoanálisis, la locura y la genialidad van de la mano, dado que ese delicado límite no siempre produce desgracias o infelicidad, sino también puede generar valiosas maravillas creativas. Aún sin ser extremadamente inteligentes, existen personas sicóticas generosas y nobles. Milei, por el contrario, tiene el goce innato de hacer daño a la sociedad.
El año pasado, en su discurso en el Instituto Cardenal Copello, Milei se comporta como un canalla sadomasoquista cuando descarga toda su diatriba de imágenes soeces, de representaciones fálicas y obscenas sobre una audiencia de jóvenes menores de edad. A tal punto llega su perversión que en el momento en que uno de los menores se desmaya, Milei incita al resto a reírse. Es la academia sádica de Milei en un colegio de preadolescentes que escuchan perplejos el retorcido mensaje de la máxima autoridad nacional.
QUIZÁ EL PSICOANÁLISIS PUEDA DESCRIBIR LA CRUELDAD Y EL SADISMO CON LA QUE MILEI TRATA LA DESCOMPENSACIÓN DE UN NIÑO QUE CAE DESMAYADO A SU LADO
Su obsesión anal y fálica suele ser acompañada por el sueño erótico de algunos de sus funcionarios cuyas capacidades legislativas llegan a ser tan bajas como sus instintos. La diputada Lilia Lemoine aseguró que el ex subsecretario de Deportes Julio Garro estuvo a “punto de sobarle la quena (sic)” a los franceses. Este goce fálico se concatena cuando Milei recibió en Camboriú la medalla de las tres íes, la cual premia -en palabras del entregador del premio- al que “no se la meten por atrás”.
También, el año pasado, para enfriar un poco la llegada formal de Federico Sturzenegger al gabinete, Milei advirtió que “nadie le va a tocar el culo a Caputo acá, si no le corto la mano», o “le dejé a los especuladores del dólar el culo como el de un mandril”, o la ya conocida frase de campaña “Vos no podés hacer caridad con mi bolsillo, porque con el culo ajeno somos todos putos”.
Ya mas recientemente, en el armado de las listas para las elecciones por parte de su hermana Karina, Milei dijo a los conductores de radio Mitre: «No quiero ser grosero con la respuesta, como le dicen la pastelera, la pastelera, les llenó de crema el orto.
Todas las frases llevan el concepto de exacerbación fálica como base de la autosatisfacción, pero con la patología de que se expresan en público, a la vista de toda la sociedad.

Sólo el psicoanálisis puede explicar el gesto ordinario de Milei aludiendo a la masturbación en la convención de la IAEF que se celebra en Mendoza.
El goce fálico, para Lacan, es el goce del idiota en el sentido histórico de la antigua Grecia, que era un goce privado, el goce de la masturbación. Cuando ese goce privado pasa al estado público, caemos en la obscenidad ramplona y banal.
En este sentido, es fundamental denunciar el rasgo obsceno de la administración libertaria, porque hace daño a la sensibilidad de un pueblo, pregonando todo el tiempo imágenes que atentan contra el pudor, el decoro y la dignidad del ciudadano.
Platón instituyo el mito de Prometeo por medio del cual dota a la república de la Justicia y el Pudor. Ambos tienen que ir juntos porque el pudor es lo que vela el goce fálico, que pertenece al ámbito de lo privado. Por el contrario, el discurso de Milei es violento, impudoroso y soez.
Teniendo en cuenta que el artículo primero de la Ley de Salud Mental establece cómo un derecho inalienable la salud mental de los ciudadanos, sería recomendable que tanto el poder legislativo como el judicial pusieran un límite a las obscenidades con que Milei hace gala en cada una de sus manifestaciones públicas.
El psicoanálisis ya ha presentado los cargos y las pruebas están a la vista.
Quedará entonces en manos de las leyes y de la justicia – si el sadomasoquismo perverso de Milei aún no ha enfermado todo el tejido social- ejecutar la sentencia final.
Alejandro Lamaisón