UN LIBRO QUE DESTILA PERVERSIÓN
El libro Defendiendo lo Indefendible de Walter Block ha sido señalado como una obra que despoja a la economía y a la política de cualquier noción de responsabilidad social, legitimando prácticas que degradan la dignidad humana bajo el pretexto de la libertad individual y la propiedad privada. Su amoralidad radica en convertir la explotación en virtud y en reducir la moral pública a un cálculo contractual.
Publicado en 1976, Defendiendo lo indefendible es considerado un texto de referencia del libertarismo radical, en el que Block defiende que cualquier conducta es aceptable si no viola formalmente los derechos de propiedad ni implica violencia física.
Defendiendo lo indefendible es un manifiesto libertario que, bajo la apariencia de radical coherencia, se convierte en una perversión moral: legitima proxenetas, especuladores, narcotraficantes, usureros y explotadores infantiles como héroes económicos, erosionando los cimientos de los derechos humanos básicos y transformando la libertad en un simulacro de mercado absoluto
LO AMORAL EN UN SÓLO LIBRO
Este libro, que encabeza las preferencias literarias de nuestro presidente, reduce la moral a la propiedad privada, en el sentido que disuelve la noción de justicia social y convierte la ética en un simple respeto a contratos.
Asimismo, legitima la explotación al punto tal que, conductas que generan daño colectivo (prostitución forzada, narcotráfico, especulación financiera), son presentadas como moralmente válidas si hay consentimiento formal.

La prostitución-en el libro de Block-es una actividad sumamente aceptable dentro de la anarquía del mercado, ya que genera pingües ganancias a los proxenetas.
También hace hincapié en la deshumanización del individuo, dado que la dignidad humana queda subordinada al mercado. El sujeto no es ciudadano ni persona, sino un agente económico que maximiza ganancias.
En un liberalismo desenfrenado y una economía sin límites, el mercado se transforma en una “jaula de UFC sin reglas”, donde todo vale y la moral pública desaparece.
En este sentido, el impacto político es abrumador: Al ser recomendado por Javier Milei a su gabinete, el libro funciona como manual ideológico que justifica ajustes brutales y privatizaciones bajo la lógica de que el Estado no debe intervenir.
LAS IMPLICANCIAS SOCIALES DEL LIBRO
El libro de Block abarca varias aristas desde el punto de vista de la sociedad:
En primer lugar, naturaliza las injusticias y las arbitrariedades hasta normalizarlas: Si la moral pública se reduce a contratos, se legitiman desigualdades extremas y abusos.
Además, promueve y aconseja el debilitamiento del Estado: La obra cuestiona cualquier rol estatal en la regulación de la vida social, debilitando la protección de los más vulnerables.
Por último, estimula la cultura de la indiferencia: La amoralidad se convierte en política: lo que importa no es el bienestar colectivo, sino la ganancia individual.
En tal sentido, el estilo de Librepensante exige desmontar la retórica de la libertad como coartada. Block no defiende la libertad, sino la desposesión sistemática, dado que:
a) El proxeneta no es un héroe económico, sino la encarnación de la apropiación del cuerpo ajeno.
b) El narcotraficante no es un empresario, sino un agente de destrucción comunitaria.
c)El usurero no es innovador, sino verdugo de la necesidad.
Por este motivo, la obra se convierte en un espejo invertido: lo que se presenta como emancipación es esclavitud voluntaria y lo que se celebra como autonomía es sometimiento disfrazado de contrato.
UN LIBRO QUE VIOLA LOS DERECHOS HUMANOS
El libro contradice los principios básicos de los derechos humanos universales:
Dignidad humana: reduce al individuo a mercancía.
Protección de la infancia: legitima el trabajo infantil como elección.

El libro de Block pretende un retorno a 1904, año en que en los Estados Unidos, casi dos millones de niños entre 10 y 15 años trabajaban en fábricas alrededor de 12 horas diarias. (Foto: Lewis Hines / Cortesía del Archivo Nacional de Estados Unidos)
Derecho a la salud y seguridad: normaliza narcotráfico y corrupción policial.
Igualdad: convierte la desigualdad en contrato voluntario.
En este sentido, la perversión moral es evidente: Block no defiende lo indefendible, sino que destruye la noción misma de lo defendible.
La amoralidad de Defendiendo lo indefendible no es una provocación literaria, sino una ideología peligrosa que convierte la explotación en virtud y la injusticia en libertad. Al regalar este libro, Milei no solo difunde un texto extremo de la Escuela Austríaca, sino que expone su proyecto político: un país donde la moral pública se disuelve en el mercado y la dignidad humana se negocia como mercancía.
“Defendiendo lo indefendible” es un texto que, bajo la retórica libertaria, pulveriza los derechos humanos y celebra la violencia estructural. Su aparente radicalidad es un simulacro que convierte la libertad en mercancía y la dignidad en contrato. Desde la mirada crítica de Librepensante, el libro se revela como un artefacto ideológico que no emancipa, sino que pervierte y prostituye la razón.
Alejandro Lamaisón