MILEI: UN ENSAYO CÓMO ADVERTENCIA
El texto de Alejandro Kaufman, publicado en La Tecl@ Eñe el 20 de marzo de 2024, no es una mera opinión coyuntural: es una advertencia sobre el carácter experimental del gobierno de Javier Milei. Kaufman sostiene que lo que ocurre en Argentina excede la figura del presidente y debe leerse como un laboratorio político y cultural donde se ensayan nuevas formas de dominación.
La crueldad, el mercado y las tramas digitales se conjugan para producir un régimen que amenaza con disolver la conciencia histórica y la memoria crítica. Alejandro Kaufman advierte que el auge totalitario que atraviesa la Argentina no es un accidente ni una anomalía pasajera. Se trata de un experimento político y cultural que se inscribe en una trama global donde la crueldad y el goce se convierten en recursos de legitimación.

El gobierno de Milei ha logrado naturalizar la imagen de un estado que vuelca todo su potencial represivo sobre indefensos jubilados como si fuera una escenografía pintoresca de la ciudad de Buenos Aires.
La exhibición del desprecio hacia los más vulnerables no es un exceso, sino un mecanismo de poder que se normaliza en las redes sociales y en la escena pública. La clave, señala Kaufman, es que la crueldad siempre se ejerce contra “el otro”, y que incluso cuando el daño se vuelve evidente, no necesariamente genera conciencia ni reacción.
MILEI NO ENGAÑA
Todas las aberraciones que prometió Milei en campaña las cumplió y las que no pudo cumplir por su crueldad, continúan en proceso de ejecución. Este ensayo ensayo desmonta la idea de que el apoyo a proyectos autoritarios se explica únicamente por el engaño. Kaufman sostiene que el engaño es también deseado: hay atracción hacia la falacia, una pulsión que lleva a querer ser engañado. De este modo, el pacto entre masas y líderes autoritarios no se rompe automáticamente cuando el daño se hace visible. El sufrimiento no garantiza conciencia, y la historia está llena de padecimientos que no derivaron en emancipación.
Uno de los núcleos más potentes del texto es la reflexión sobre las plataformas digitales. Kaufman afirma que no son simples medios de comunicación, sino tramas densas que capturan subjetividades y las convierten en materia prima de un régimen universal de mercado. La extracción de significados funciona como minería: se acumula riqueza ilimitada sin retribución a quienes producen sentido. El monopolio ya no es solo económico, sino existencial: las corporaciones globales buscan abarcar la totalidad de la vida, ridiculizando la estatalidad y subordinando la ciudadanía a un laberinto algorítmico.
ESTADO Y SOCIEDAD: LA DEMOLICIÓN DE MILEI
El experimento Milei no busca abolir el Estado, sino reforzarlo en su función represiva y de control, mientras destruye las mediaciones sociales que lo sostienen. Las regulaciones, los derechos conquistados, las prácticas de convivencia son arrasadas en nombre de la eficiencia corporativa. Lo que se presenta como “simplificación” es en realidad una liquidación de cien años de luchas sociales y políticas. La antipolítica se funda en la escena del consumo: mercancías tersas, publicidades limpias, interfaces sin conflicto. Bajo esa superficie, se oculta el colosal sistema técnico y normativo que hace posible la vida en común.
Kaufman denuncia que la abolición de la justicia social es el núcleo del fascismo y el nazismo, y que escuchar esa consigna en público sin réplica constituye una pasividad alarmante.

Elon Musk, admirado referente ideológico de Milei, haciendo el saludo nazi en el acto del Día de la Inauguración en el Capital One Arena de Washington, D.C.
El mileísmo no inaugura una nueva subjetividad política, sino que liquida las existentes, reduciendo todo a propiedad y precio. Los derechos humanos se ven desplazados por un único derecho: el de propiedad. El cuerpo, la palabra, la vida misma se convierten en mercancías. Provincias y poblaciones enteras pueden ser declaradas inviables, condenadas a la quiebra.
EL SHOPPING MILEI
El voto que llevó a Milei al poder se asemeja a la lógica del consumo: elegir, devolver, cambiar sin asumir responsabilidad. La política se reduce a un acto lúdico, regulado por el poder adquisitivo y por la ilusión de que siempre hay un “botón de arrepentimiento”. Así, la democracia se convierte en un shopping donde las decisiones carecen de memoria y de conciencia. La crueldad, como el frío exterior, se mantiene invisible mientras se permanezca dentro del refugio calefaccionado del consumo.
El ensayo de Kaufman es una advertencia y una invitación. Advierte que el experimento Milei es un laboratorio de desdemocratización que combina crueldad, mercado y digitalización. Invita a recuperar la memoria crítica y la imaginación activa como formas de resistencia. La abolición de la justicia social y la reducción de todo a mercancía son aberraciones históricas que solo pueden conducir a la catástrofe. Frente a ello, la tarea es no rendirse al embrujo corporativo y construir nuevas formas de convivencia que desafíen la distopía.
Nosotros, en Librepensante creemos que este texto no es solo un resumen, sino un dispositivo para pensar el presente argentino como parte de una trama global. Kaufman nos recuerda que la crueldad y el mercado no son inevitables, y que la memoria crítica sigue siendo la herramienta más poderosa contra la experimentación autoritaria.
Alejandro Lamaisón
Fuentes: La Tecl@ Eñe Revista